Jugando al poker con éxito en casinos online

Distribución de manos

Como ya sabremos, es absolutamente esencial conocer a la perfección las diferentes manos que pueden darse en el póquer y su escala de importancia. Afortunadamente, el póquer online tiene dos grandes ventajas. En primer lugar, podemos contar con un gráfico o tabla detallada con todas las manos. Es importante que cada vez que vayas a iniciar una partida online durante tus primeros pasos en el juego, cuentes con esta información a mano para consultarla en cada jugada y saber qué opciones tienes de ganar la partida. En segundo lugar, a menos que seamos más valientes de la cuenta a través del chat, el póquer online reduce en gran medida la posibilidad de que los jugadores detecten nuestros faroles y estrategias.

Y es que es muy común que nos emocionemos más de la cuenta cuando contamos con una mano de gran calidad, y a pesar de que nuestras expresiones faciales no estén a la vista, la posibilidad de ir con todo desde el principio y echar de la mesa al resto de jugadores es alta. Si se da el caso, no estaremos aprovechando de forma correcta nuestra mano, ya que no estamos trabajando lo suficiente para maximizar el bote. Los grandes jugadores saben que el centro del juego y la razón de ser de las manos es la probabilidad.

Si tomamos como ejemplo la escalera real o flor imperial, la mano de mayor valor, veremos que las posibles combinaciones que pueden darse son sólo cuatro. Esto hace increíblemente improbable que la mano aparezca durante la partida, por lo que las posibilidades se reducen al 0,0002%. Es por eso que debemos jugar con firmeza si se da el caso de que la poseamos, pero también nos dice que en el caso de que nos toque una escalera de color, cuya posibilidad de que aparezca es del 0,001%, es muy improbable que otro jugador de la mesa cuente con una mano mejor que la nuestra.

Las posibilidades van reduciéndose según descendemos en la escala de manos. En el caso de tener una sola pareja las combinaciones posibles son más de un millón, contando con una probabilidad del 42,25%, por lo que seríamos demasiado optimistas si jugásemos de forma totalmente agresiva con una mano de ese tipo, ya que la posibilidad de que nos superen es altísima. Lo mismo ocurre cuando contamos con una sola carta alta, ya que en este caso contaremos con un 50% de probabilidades de fracasar. Sin embargo, la escala se reduce dramáticamente hasta el 4,7% en el caso de que tengamos una doble pareja, lo que nos da la oportunidad de jugar una buena mano si actuamos de forma correcta.

Este es el aspecto básico que reina todas las partidas de poker, y es que los grandes jugadores no se dejan conducir por impulsos ni supuestas sensaciones. Si nos guiamos por las matemáticas y sabemos leer las acciones y gestos de nuestros rivales, la victoria será una realidad mucho más frecuente.